Antonio Vega

Antonio Vega

Antonio Vega compuso, mientras hacia la mili en Valencia una canción. Era el invierno 1987 me despertaron a las 2 de la madrugada de una litera del cuerpo de guardia habitada por insectos, sueño y ganas de estar en otro lado. Me dirigí en un grupo de tres a relevar a la guardia. Aun recuerdo el olor a frío húmedo en el tres cuartos verde oliva. Dos horas de frío y noche son muy largas. Se veían algunas luces encendidas en los edificios de enfrente, yo intentaba imaginar que vidas corrían en esas ventanas, que historias las habitaban, como seria mi vida futura fuera del cuartel. En lo inacabable de la guardia , sonó en mi radio, la canción que compuso el soldado Antonio, sus sonidos y letras me sacaron durante dos minutos de esa garita, y me llevaron junto a una casa con jardín, compartido con una chica de cabellos dorados, salí mientras sonó de ese micro mundo que durante un año sería la concreción de lo absurdo, el peaje obligado de la adolescencia a la edad adulta, un rito iniciatico que ya no se estila, pero que enseña en que consiste lo que se avecina. Aun a veces siento un recuerdo casi físico de lo que sentí al escuchar la canción que más tarde supe que era “chica de ayer“.

Asistir a un concierto de Antonio Vega era pensar siempre en que esa podía ser la última vez en que se podría escuchar a ese músico, que se reconocía ya consumido y afilado aun en la distancia del escenario. Cantaba con la cabeza gacha, mirando el suelo a una enorme distancia del público, abstrayéndose a lo que había enfrente. Extraño contraste la excitación del público y el aislamiento del músico. Antonio Vega se mantenía a una distancia descomunal de lo pasaba fuera de el. Recuerdo en el descanso de ese concierto verlo a un lado del escenario tomando, también con la cabeza gacha y solo, una coca cola, se le acercaron algunos de sus músicos y le dieron unas palmadas de ánimo, casi de consuelo, tranquilo, ya queda menos para acabar, es cierto lo era cada día, quedaba menos tiempo para acabar.

Queda de el la música que a veces me envuelve: Hablando de ellos, la última montaña, San Antonio, océano de sol, lucha de gigantes, palabras, materia oscura.

Feliz vuelta al principio de todo Antonio, nos veremos en algún lugar del universo y gracias por el rescate de aquella noche.

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