El pequeño saltamontes y un señor calvo, relajado y resolviendo un problema

El pequeño saltamontes y un señor calvo, relajado y resolviendo un problema

Aquí tenéis mi muevo consejo.

Cuando estes relajado, imaginate a ti mismo abordando un problema que te tiene amargad oy soluionándolo. Si consigues solucionar el problema es ese momento es más facil que tenga solución. Si vas a enfrentarte a un problema emocional o financiero imaginate que es un desafio que hay que superar.

Normalmente casi todos los problemas, menos la estupidez, tienen solución. Creía que la estupidez tenia solución hasta hace poco, el estúpido solo necesitaba para crecer en sabiduría ver varios capitulos de kungfu y seguir los consejos del pequeño saltamontes, pero desde que David Carride el actor que encarnaba al pensador-repartidor de sabias hostias, murió en circunstancias bastante poco decorosas está claro que la estupidez no tiene cura, si no David Carride habría aprendido algo del personaje que interpreto durante tanto tiempo.

Volviendo al consejo, para seguirlo solo es necesario: tener un problema, relajarse y buscar la solución.
Empecemos por el principio, tener un problema, pues todo el mundo, hasta los ricos tienen problemas, pero claro problemas de ricos, o sea que en este punto no vamos a incidir más.
Segundo punto relajarse, aqui la empezamos a tener la primera complicación, relajarse… para ello tenemos varias alternativas:

  • Empezar a respirar lentamente, lentamente, cada vez más lentamente, si el método tiene efectividad podemos llegar a relajarnos, si nos encontramos tan relajados que vemos una luz al final de un túnel en el que no criamos estar, vemos nuestra vida desde que éramos pequeños y a gente que creíamos muerta, cuidado! nos estamos muriendo!, se nos fue la mano con lo de respirar cada vez más lentamente.
  • Utilizar alguna sustancia psicotrópica. Los que tengan medios, pueden usar valium, los más alternativos o clásicos maruhuana o hachis, los pobres de solemnidad pegamento. Este proceso tiene dos problemas uno que nos relajemos en exceso y creamos que todo el monte es orégano y empecemos a investigar nuevas formas sexuales, cuidadin, nuestro pequeño saltamontes experimentó y se le fue la mano en ello, bueno, se le fue su mano o la de alguien que colaboró en su proceso de experimentación y relax. Otro peligro es que nos relajemos resolvamos el problema y luego no nos acordemos como lo habíamos resuelto, esto suele suceder sobre todo los viernes o sábados por la noche.

Por último queda la resolución, la parte más compleja, ahi no puedo ayudar, que cada uno se resuelba sus problemas oye. De todas formas puedo dar algún consejo en base a estilos de resolución de problemas:

  • Estilo nazi. Si quien causa nuestro problema es una persona, pues vamos a por nuestro bate de beisbol y a calentarle el cuerpo hasta que aprenda a no dar problemas. Si somos un nazi influyente, podemos hasta gasear a nuestros causantes de problemas.
  • Estilo pelmazo. Una vez realajados llamamos a un amigo y le damos la tabarra con el problemas hasta que el nos lo acabe resoliendo por no escucharnos más, esta táctica solo se puede usar si disponemos aun de amigos dispuestos a escuchar, si no es así, hacer lo mismo con el camarero del bar más cercano, total para eso está.
  • Estilo despreocupado. El problema ya se arreglara solo o si no peor para el, además despues de arreglar el problema seguro que ya hay uno más esperando, o sea que a seguir relajandose y mañana será otro día.
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