Foto de filloas gallegas

Filloas gallegas

Ingredientes

  • 1 litro de agua
  • 1/4 kilo de harina
  • 2 huevos
  • Sal
  • Tocino o manteca de cerdo

Preparación

Se baten los huevos y posteriormente se añade el agua. Seguidamente se incorpora la harina poco a poco, de esta manera se irá mezclando mejor con el agua. Se añade sal al gusto. Se bate bien todo la mezcla hasta que quede una masa entre líquida y espesa.
Se deja reposar entre media hora y una hora para que la harina quede totalmente disuelta, aunque si hay prisa se puede prescindir de este tiempo de reposo.
Tras el reposo se dispone una sartén bien caliente y se unta en ella el tocino o la manteca, este paso tiene una doble finalidad de que la filloa no se pegue a la sartén y que también le dará un sabor diferente al crep donde se emplea para este fin la mantequilla.

Se engrasa la sarte con tocino o manteca de cerdo
Se vierte sobre la sartén un cucharón sopero de la masa cuidando de que esta se esparza por toda la superficie de la sartén. En cuanto el borde de la filloa quede dorado se puede dar la vuelta y dejarlo dorar un poco por la otra cara.

Con un cucharon de sopa se vierte y esparce la masa

La filloas se disponen sobre un plato una encima de la otra, este proceso nos permitirá que se mantengan calientes durante más tiempo.

Filloa lista para servir

La filloa se puede comer sola o acompañada de miel, crema de cacao, queso fino, etc. Al ser un alimento donde abunda la harina caso todas las combinaciones son posibles.

Diferentes variantes de filloas

Con leche en lugar de agua.
Nos dará una combinación un poco más fina y dulce.

Con caldo en lugar de agua.
Nos dará una filloa mucho más sombrosa y con carácter, esta combinación nos irá mejor si queremos comer la filloa sola.

Con cerveza en lugar de agua.
Si puede ser con estrella galicia ;).

Con mantequilla o aceite en lugar de tocino.
La mantequilla nos dará un sabor y un aroma más dulce, el aceite es una versión intermedia entre el tocino y la mantequilla.

Feixos.

Un feixo es una filloa donde el agua o la leche es sustituida por sangre de cerdo. Es un plato exquisito sobre todo hasta que uno ve como se realizan. Recuerdo una navidad que fui a Galicia en época de matanza, mi madre llegó con un cubo hasta arriba de sangre de cerdo, con una parte se hicieron morcillas y con otra feixos, desde entonces los he probado menos pero realmente es un plato exquisito para quien no tenga remilgos.

Curiosidades

La filloa entra dentro de la cocina popular gallega, la cocina que se crea a partir de que se encuentra a mano en una época en la que los únicos alimentos que se compraban de fuera era la sal y el aceite. Del cerdo surgía el tocino o la manteca para engrasar la sartén, del trigo o el maíz la masa y de la gallina los huevos. Las filloas quitaron el hambre de muchas generaciones de gallegos en una época donde el objetivo del día a día no era otro que poder comer.

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