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Barcelona y el mar desde un terrado del carmel

Barcelona y el mar desde un terrado del carmel

El acto cotidiano y continuo de vivir, el mecanismo que nos hace seguir la inercia de el acto iniciado, no nos impide mirar pero si ver que hay alrededor. Subí al terrado a colgar la ropa, subí a finalizar una obligación más de la larga lista de obligaciones de la vida ordenada y cuando colgaba la primera prenda y la prendía al tendedero con la primera pinza miré al lado y vi Barcelona y tras Barcelona el mar y la montaña, no sería sorprendente si no fuera por la extraña nitidez del paisaje y por la luz que hacia visible y clara la ciudad.

EL carmel de barcelona y al fondo las montañas

EL carmel de barcelona y al fondo las montañas

Alguna vez me sorprende la luz, sobretodo en primavera o en otoño, la forma en la que cae la luz me acerca a lo que debía sentir algunos pintores, los pintores pintan luz. La belleza simple e inesperada es un regalo que nos reconcilia con el acto automático de vivir.

Pero muchos miran y pocos ven, la misma luz que me admiró acompañaba la discusión descarnada de un matrimonio que en otra época imagino mucho más amables y cuidados. Y pensé que bajo esa luz, alguien ama, alguien viola, alguien se sincera, otro miente, uno nace, otro muere y algunos tienden la ropa.

Antonio Machado ligero antes de partir solo y ligero de equipaje

Antonio Machado ligero antes de partir solo y ligero de equipaje

Y dijo el hombre anónimo:

“Que Dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; valentía para cambiar las que se pueden cambiar y sabiduría para ver la diferencia entre las que se pueden cambiar y las que no.”

Durante la temporada que estudie contabilidad, desde los 11 a los 13 años, nuestro director, un hombre con cara sabia y seria, nos explico la diferencia entre un valor mobiliario y otro inmobiliario. No se trataba del valor de un mueble si no de posesiones que no se pueden mover: como casas, pisos, terrenos y valores que se pueden mover: todo lo que no esta sujeto al terreno. Resulta que mi viejo y quizás ya muerto profesor se olvidó de los valores que no tienen precio y que no podemos mover y los que podríamos lanzar por la ventana de nuestra vida y amontonamos por toda la casa llenándonos los pocos metros cuadrados que tenemos e impidiéndonos caminar por ella sin tropezarnos. Quizás no nos lo dijo por que el a pesar de su sabiduría no conocía la respuesta, o es posible que pensase que teníamos por delante toda una vida para poder responder a esta pregunta y en todo caso, ¿para que queríamos la vida si no?.

Y dijo el poeta:

“y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo como los hijos de la mar.”

Antonio Machado

Limonada casera

Limonada casera

Ingredientes

  • Agua
  • Limón
  • Menta
  • Miel

Preparación

Por cada litro de agua se añade:
El jugo de un limón, 3 cucharadas de miel y 3 hojas de menta.

Es preferible hacerlo de un día para otro y mantenerlo en la nevera u otro lugar fresco.

La palabra refresco y la limonada son prácticamente sinónimos. Antes de la aparición de los refrescos industriales este refresco mediterráneo era muy utilizado en verano, sobre todo los días de fiesta o de feria y en estos días en particular ya que el verdadero refresco siempre ha sido el agua, un bien que hace unos años no se encontraba en el grifo de casa sino en el pozo o la fuente, por lo que se debía ir a buscarla y no siempre cerca de casa por lo que ofrecer un vaso de agua era un verdadero gesto de hospitalidad, dar de beber al sediento, por lo tanto la limonada era el refresco los días señalados.

Propongo dedicar unos minutos a realizar este refresco, conseguiremos dos cosas: saber que es lo que estamos bebiendo sin mirar la etiqueta y rescatar una antigua tradición de nuestros abuelos y hacer cosas con nuestras propias manos.

La emotividad se intenta controlar pero no siempre se consigue

La emotividad se intenta controlar pero no siempre se consigue

¿Como definir a un hombre?, ¿Cabemos en palabras?. Creo que solo podemos hablar de pedacitos de nosotros , de algunas de las partes que mostramos o de las que somos conscientes, cuanto más difícil será por lo tanto hablar de eso que se llama un pueblo o nación, ese montón de gente que vive en un espacio de tierra al que la historia le ha dado un nombre. Alguien dijo que un país o nación es un lugar donde la mayoría comparte las mismas manías, para mí es la definición más acertada. Galicia dentro de las “naciones” Españolas es la de manías más uniformes, al contrario que Catalunya o Euskadi es un país donde no se ha producido inmigración si no emigración, por lo tanto las costumbre autóctonas son un poco las mismas manías de nuestros maniáticos abuelos.

Dentro del mundo gallego la palabra alma es la más adecuada para definir un patrón, un motor invisible, una forma de ser tan etérea como la gallega, no es casualidad que las palabras gallegas más conocidas y de más difícil traducción sean “morriña” o “saudade”, palabras referentes a la añoranza y la tristeza algo tan poco material. Lo gallego para los que tenemos esta ascendencia es un legado pesado y ligero a la vez, pesado por que pone plomo en los pies y ligero por que nos acompaña allá donde vamos sin ocupar lugar.

Saudade, pintura de Alvaro Dobladez http://alvarodobladez.googlepages.com/pintura

Saudade, pintura de Alvaro Dobladez http://alvarodobladez.googlepages.com/pintura

El alma gallega es una mezcla de fatalismo, resignación, aceptación de la tragedia de vivir, pelea por el día a día sin reparar en los pequeños triunfos, utilitarismo antes que estética, renuncia a la pelea, individualismo y al fin y a pesar de todo, alegría ácida.

Lo gallego se ha esparcido por el mundo gracias a la triste incapacidad para prosperar en la propia tierra, la ausencia de espíritu de lucha, el individualismo a impedido crear un país a la altura del nivel que muestran sus emigrantes y galicia a quedado como el pais que espera con calma a sus jubilados, un lugar donde parece que nada se quiera cambiar para que al regreso nos reconozcamos en casa.

Alan Lomax, el más importante recopilador de música popular del siglo XX, dijo tras recorrer España para sus recopilaciones, que los gallegos eran el pueblo más diferente al resto de los que habitaban la península, no lo eran ni por su idioma latino, ni por la raza, lo eran por su forma, su marera de estar en el mundo, una manera tan poco estridente aparentemente pero constante como una gota malaya. Esta alma gallega se esta diluyendo en la manera universal de vivir, galicia ya no es uno de los finisterres de Europa, forma parte cada vez más de un único mundo que entiende muy poco de la palabra alma y si mucho de manias. De todas maneras aun se puede reconocer en sus mayores esa forma de ser que se da tras las montañas que marcan el final de Castilla y el norte del rio Miño.

El grito Eduard Munch

El grito Eduard Munch, uno de esos cuadros que no se explican

Un ejercicio mental extremo es imaginar el infinito, la ausencia de limites supera nuestra capacidad mental. El infinito sobrepasa la frontera del entendimiento, sobrepasa al mismo concepto de frontera ya que sin límite no hay frontera, pero aun es más extremo imaginar la no existencia, el simple hecho de imaginar implica estar vivo. ¿Como es no estar?, la propia pregunta está mal formulada, en la muerte no se conjuga el verbo ser………

Cuando era pequeño pensaba en la muerte como un estado imposible, horrible, no por el castigo eterno o infinito y la existencia del infierno, si, yo aun oí nombrar el infierno, si no por la ausencia absoluta, el no ser. Ahora estoy pensado, existo, ¿como es el no existir?, el no existir no tiene como, en el no existir no hay nada ni siquiera es posible ser consciente de no existir. Me recuerdo algunas veces con la cabeza debajo de las sábanas, lo más a oscuras posible y aguantando la respiración, intentando estar muerto durante un instante, era imposible, era consciente de que intentaba dejar de respirar, en el caso de estar muerto simplemente no podría ser consciente.

Ante el horrible pensamiento de la no existencia, del no pensamiento, solo me quedaba el negarlo, no era una negación forzada, era una negación lógica, no era posible no existir, si noexistías ¿donde estabas?, ¿que hacías?. El mundo comenzó cuando yo nací y yo no moriría nunca. Un día mi madre me contó que un anciano de la calle había muerto, para mi no había muerto una persona, había muerto un personaje de mi mundo, una especie de figurante de mi historia que salia del escenario, en realidad el resto de la gente no existían de verdad.

A medida que pasó el tiempo, fui comprendiendo que yo era como el resto de la gente, estaba hecho de lo mismo. El resto se moría y si yo era como el resto lo mas terrible, yo también moriría.

Fotograma de vivir akira kurosawa

Fotograma de vivir akira kurosawa

Hace mucho tiempo existía, o eso creía ya que buscando he visto que aun existe, un programa de TVE llamado “El arte de vivir”, cuando ante una situación no sé cual es la salida correcta, o se me plantea un dilema “vital”,  me viene a la cabeza “El arte de vivir”.

El artista posee una habilidad, y esa habilidad ha podido ser aprendida o perfeccionada bajo la guía de un maestro, que ha su vez recogió las enseñanzas de otro, sin embargo para ser un artista no es suficiente el conocimiento de la técnica, si no que hay algo en el artista que le ha sido dado, no aprendido, algo que podrá enseñar a alguien más pero que no será replicable.

La vida existe hace millones de años, al nacer venimos con lo suficiente para vivir, pero quizás por nuestra condición humana, aunque ya tenemos las herramientas para vivir, la vida nos duele, sufrimos mas allá de los momentos de dolor.

Nuestros antiguos nos dejaron cuentos y leyendas para enseñarnos a vivir, desde que existe la escritura tenemos miles de libros que nos muestran las claves de la vida, sin embargo en miles de años nadie encontró la formula, ya que si no todos la habríamos puesto en practica.

La vida es un arte, y si alguna vez descubrimos un artista de la vida, no podemos más que como cuando pedimos un deseo, aguantar la respiración cerrar los ojos y esperar que sin saber como algo se enganche a nosotros, si no encontramos al artista o su gracia no se nos transmite, nos queda al menos conocer un poco mejor el oficio y ser unos buenos profesionales de la vida.