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El olimpo quinqui tiene como dios mayor a “El lute” y como hijos de el a “el torete”, “el vaquilla” y “el Jaro”.

El lute

El lute capturado por la guardia civel. Una foto que retrata una epoca

El lute capturado por la guardia civel. Una foto que retrata una epoca

Eleuterio Sánchez Rodríguez. De el nace el nombre de quinqui ya que de joven se dedicaba a vender quincalla, baratijas de metal. Originariamente los quinquis o mercheros eran una especie de gitanos pero sin pertenecer a ninguna etnia determinada, compartían con ellos un estilo de vida nómada y el desprecio o desconfianza del resto de la sociedad.

“El lute” fue en los 60 el enemigo publico numero uno y quizás uno de los últimos delincuentes del hambre, el último de una etapa de la España paupérrima y tercermundista.

Estuvo condenado a muerte pero su perna fue conmutada y aprovechó su tiempo en la cárcel para formarse como abogado, oficio con el que se gana la vida.

“El lute” forma parte de la mítica de la España negra del país que malcria a sus hijos y donde la falta de futuro y la imposibilidad de perder lo que no se tiene conducen a la delincuencia.

El vaquilla

desde el lute al vaquilla, más de 20años y una españa menos oscura

desde el lute al vaquilla, más de 20años y una españa menos oscura

Juan José Moreno Cuenca, “el vaquilla”. El segundo quinqui más conocido, surgió de una España donde no se pasaba hambre pero en la que algunas ciudades ya tenían sus guetos, sus barrios dormitorio donde el paro y la desestruración familiar eran el denominador común.

“El vaquilla” vio morir a 3 de sus hermanos antes de su temprana muerte y paso la mayor parte de su vida en la cárcel. Fue, por imitación o por casualidad, una especie de versión actualizada del “Lute”. Fugas, brillo mediático, icono de un tiempo, intento de rehabilitación mediante el estudio, pero hijo de su época llevó enganchada la heroína consigo, la droga de moda en esa época y a la que pocos han sobrevivido, el tampoco lo consiguió y murió pocos meses antes de salir de la cárcel, una cárcel que fue su verdadera casa y a la que siempre parecía querer volver.

El torete

El delincuente actor "el torete" un caso singular en el mundo del cine

El delincuente actor "el torete" un caso singular en el mundo del cine

Ángel Fernández Franco. El quinqui estrella, uno de los pocos casos de delincuente que se interpretó a si mismo o a sus colegas de “profesión”. Protagonizo varias películas de éxito y se fue alejando de la delincuencia gracias a ello. Murió arrollado por la heroína.

El Jaro

José Joaquín Sánchez Frutos. Uno de los quinquis de más renombre de su época. Miembro de una familia rota fue el cabecilla de una banda de delincuentes juveniles que protagonizó asaltos y atracos en toda la zona de Madrid. No murió a causa de la heroína si no por el disparo de un hombre que intento impedir un atraco suyo. El Joaquin Sabiana de los primeros 80 en “que demasio” narra a modo de romance “blusero” sus andanzas y su espíritu. Esta es una de las pocas canciones que me se de memoria.

No considero a los quinquis héroes o personajes a imitar. Creo que la mayoría de las veces tenemos la posibilidad de elegir y el robo es una manera mas de propagar la injusticia y la violencia en la que los quinquis crecieron. Hay muchísimos ejemplos más edificantes de como salir de un agujero, o en todo caso de como hacer ese agujero menos feo. en todo caso los quinquis fueron las estrellas rebeldes, con o sin causa, de una época en la que pocas cosas sobraban. Intentaron vivir su vida marcando sus reglas, pero al fin ninguno fue tan poderoso como para conseguirlo, y a excepción de “el lute” se los llevo por delante la policía o aun peor, la heroína.

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Cartel de la película los últimos golpes del torete

El torete un de los quinquis más famosos

Si alguien vive o viaja a Barcelona durante estos días puede ir a visitar en el CCCB la exposición quinquis de los 80.

Tuve la suerte o la desgracia de vivir la época dorada de los quinquis en mi barrio de toda la vida el carmel. A principios del siglo XX este barrio era la zona de veraneo de algunas familias de la burguesía barcelonesa, prueba de ello es que en el se encuentra el parc guell, parque que inicialmente se pensó como zona residencial, en la calle de Mare de deu del coll podemos encontrar varias casas modernistas una de ellas construida por uno de los colaboradores de Gaudí y uno grandes arquitectos del modernismo catalán, Josep María Jujol, los mosaicos de los bancos del parque güell también son creación suya. Barcelona gracias al crecimiento económico se fue expandiendo y por lo tanto acabo llegando a estas montañas, en esta zona imposible se fueron construyendo chabolas, casas de ladrillo construidas por los emigrantes andaluces, gallegos, extremeños y el barrio se empezó a asemejar a un barrio latinoamericano una zona donde se podía encontrar riqueza y pobreza extrema. Ahuyentados por los recién venidos los pocos acomodados se fueron retirando y el carmelo se transformó en un barrio obrero y de emigrantes. Aquellos primeros años de ocupación de la montaña se narran magistralmente en “Últimas tardes con teresa” la maravillosa novela de Juan Marsé, nombre que se ha dado también a la biblioteca del barrio, un oasis en medio del avispero de edificios. En la novela de Marsé “el pijoparte” es el embrión de lo que más tarde seria el quinqui, un recién llegado que se quiere hacer un sitio y jugar con los grandes, este juego suele acabar mal en la myoria de los casos ya que para llegar se utilizan atajos que resultan peligrosos.

El carmelo no fue el único barrio obrero de novísima creación, también eran famosos, San Cosme, la mina, el campo de la bota y en Madrid, Vallecas, carabanchel, etc.  En esta época y en esas zonas se dieron dos nuevos factores, la desestructuración de algunas familias que llegaron desechas y exhaustas de la emigración y la llegada a un nuevo lugar y la entrada de las nuevas drogas como la heroína y el hachís, esta mezcla fue el caldo de cultivo de una nueva juventud ya con un sato cultural muy grande respecto a sus padres y poco respeto por ellos. A partir de esta nueva juventud surgió un moda y una forma de hablar que era genuina y distintiva de estos nuevos barrios, también surgió lo que quizás fue el último movimiento musical autóctono, la rumba-poplolailo, o música manola. Paralelamente y como punta de lanza de esos barrios novísimos surgieron lo que se llamaron los quinquis, delincuentes precoces y aficionados al vivir deprisa y morir jóvenes, algo que se se sigue dando aunque de manera más extrema en algunas bandas juveniles latinas.
La singularidad de esta forma de cultura de vida ya se ha perdido y la forma de vivir de estos barrios varia muy poco de la que se puede encontrar en un barrio de París, Nueva York, Madrid o Los Ángeles.

Portada del disco hasta aquí hemos llegado de los chichos

Portada del disco hasta aquí hemos llegado de los chichos

Durante algunos posts tratare de la forma de vida, la música, los mitos y la muerte de este tipo de vida ya casi extinguida.